La aplicación del programa DBT
El tratamiento sigue entre una sesión y la siguiente.
Es parte del programa DBT: una plataforma con dos vistas, la del paciente y la de su terapeuta, construida con la lógica de DBT completo. En uso clínico desde octubre de 2025.
No se descarga ni se prueba por fuera: la cuenta la crea el equipo del centro cuando entras al programa, y en el primer ingreso eliges tu clave y tu nombre visible. Hoy son más de 90 pacientes incorporados.
Desarrollada por nuestro equipo, para nuestro programa. En uso clínico diario.

Todos los días
El registro deja de vivir en un papel que se queda en la casa.
DBT genera mucho registro: la tarjeta diaria, las habilidades que practicaste, lo que pasó en la semana. En la mayoría de los programas eso vive en papel, se olvida en la casa o se reconstruye de memoria al llegar a sesión.
Cómo funciona
El registro diario tiene campos fijos —emociones, una sección de riesgo, las habilidades DBT que usaste y notas libres— y las conductas que quieres aumentar o disminuir las defines tú.
Tu historial queda en «Mis registros». No hay puntaje ni curva de rendimiento: un registro no es una nota, y un mal día no es un retroceso.

El contenido del programa
61 sesiones del taller, con el video de la clase.
Las habilidades que se enseñan en el entrenamiento grupal quedan accesibles para consultarlas cuando hacen falta, no solo el día del taller — que suele ser justo el día en que no hacen falta. Cada sesión trae su ficha de trabajo y su tarea.
Cómo funciona
Hay dos programas completos, uno para adultos y otro para adolescentes, y 55 de las 61 sesiones tienen video. Los videos los grabamos nosotros, con el equipo que hace el taller.
El contenido se abre a medida que avanza tu taller presencial. No está todo disponible desde el primer día, a propósito.

Para entender el material
Un asistente que solo sabe del programa.
Responde consultas sobre las habilidades para repasar y entender el material entre una sesión y la siguiente.
Cómo funciona
Responde buscando únicamente en el material del taller de GCM —las fichas de trabajo y tareas de las 61 sesiones, más el material de crisis del programa— y no tiene acceso a internet ni a ninguna fuente externa. Prioriza la sesión que estás cursando.
Si eres adolescente, solo recibe el material de tu programa: no mezcla contenido de la cohorte adulta.
El asistente no es apoyo en crisis: no diagnostica y no da indicaciones de tratamiento. Ante contenido de crisis te orienta hacia las herramientas de crisis de la aplicación, y lo que corresponde es el contacto con tu equipo tratante.

Para fijar la sesión
Pon a prueba lo de la sesión.
Al terminar cada sesión del taller hay una ronda breve de preguntas sobre lo que se acaba de ver. No es una evaluación: es la diferencia entre haber escuchado una habilidad y poder usarla.
Cómo funciona
Cada respuesta viene con su explicación, también cuando aciertas — que es donde se aprende lo que se entendió a medias.
Las preguntas y sus respuestas son contenido fijo del programa: escritas y revisadas clínicamente antes de publicarse, una por una. No hay un modelo generándolas ni leyendo lo que respondes.

Para un mal momento
22 habilidades, paso a paso.
La sección abre con un ejercicio de respiración guiado, para bajar la activación antes de elegir qué hacer. De ahí siguen las estrategias del programa, también paso a paso: TIPP, STOP, aceptación radical, distracción, autoconsuelo con los sentidos, acción opuesta, pros y contras, entre otras.
Cómo funciona
No se agota en respirar, que es donde terminan las aplicaciones de bienestar. La tarjeta de crisis está siempre visible en el inicio, sin buscarla.
De lo que usas queda registro —qué herramienta, si te ayudó, hasta dónde llegaste— y tu terapeuta lo ve en tu ficha clínica.
La aplicación no es un servicio de urgencia. Si estás en crisis ahora, los recursos de la página de urgencias están disponibles siempre. Ver recursos de urgencia →

Lo que ve tu terapeuta
La sesión parte de tu semana, no de lo que alcances a recordar.
Tu terapeuta ve tus registros diarios, tu hoja DBT semanal, tu avance en el taller y el uso que hiciste de las herramientas de crisis. Puede imprimir la hoja semanal y exportar un informe.
Cómo funciona
Lo que ve llega ordenado por la jerarquía de objetivos de DBT: el tratamiento establece que la sesión individual atiende primero las conductas que amenazan la vida, después las que interfieren con la terapia, y después las que afectan la calidad de vida. La pantalla destaca lo que corresponde revisar primero, en ese orden.
Es lo mismo que el terapeuta hace con la tarjeta diaria en papel, hecho antes de que empiece la hora en vez de mientras la revisa contigo.
Su acceso está restringido a sus propios pacientes, a nivel de base de datos, y sus notas clínicas las ve solo quien las escribió.
Es lo que hace que la aplicación sea parte del tratamiento y no un accesorio: lo que registras entre sesiones llega ordenado a la sesión.
La aplicación no vigila entre sesiones ni envía avisos: nadie del equipo recibe una notificación por lo que registres. Lo que hace es ordenar la información para la sesión. Si necesitas ayuda ahora, el contacto es con tu equipo tratante, y los recursos de urgencia están siempre disponibles. Ver recursos de urgencia →
